Ya eres casi una persona adulta, hijo mío, pues hoy llegas a los 18 años. Eres responsable y sé que está edad te da ciertas ventajas, pero no olvides que aún te queda mucho por aprender.
Mantente siempre en tu camino, fiel a aquello que decidas elegir, pues eso te ayudará a alcanzar todo aquello que te propongas. ¡Muchas felicidades! No olvides que te amo, y aunque ya no lo necesites tanto, siempre estaré a tu lado para cuidar de ti.
¡Feliz cumpleaños, hijo mío! Cada día me despierto deseándote muchas cosas buenas, pero hoy en este día tan significante dediqué mi mañana para agradecerle a Dios por regalarte un año más de vida, con mucha salud y tranquilidad.
Eres la persona más inteligente que conozco y sé que lo que te propongas en esta nueva etapa, lo harás realidad, pues una de tus características es que nunca te rindes y con esfuerzo, enfoque y fuerza de voluntad siempre llegas a todas tus metas.
¡Feliz cumpleaños, hijo mío! Estoy tan feliz por ti que no lo puedes imaginar. Sé que estás en un momento de tu vida en el que estás recogiendo mucho de lo que ya sembraste, y verte tan contento y motivado con todo lo que haces, me llena el corazón.
Ojalá este año que vas a empezar hoy sea maravilloso para ti, y que no olvides ni un solo momento que yo estoy aquí, sintiendo orgullo por ti y dispuesta a ayudarte en todo lo que necesites. ¡Te amo!
Todo será lindo hoy porque es tu cumpleaños, hijo mío, el día más especial, más emocionante y esperado del año. Un momento que me marcó, que me hizo cambiar de un día para otro y que me dio lo mejor de esta vida, tenerte a ti. Brindo por ello y por todo lo bueno que te va pasando a cada año. ¡Muchas felicidades!
“Hijo mío, no te olvides de mis enseñanzas; más bien, guarda en tu corazón mis mandamientos. Porque prolongarán tu vida muchos años y te traerán prosperidad”. (Proverbios 3:1-2)
Pasa un año más de tu vida, y sé que por el camino vas cosechando buenas amistades, que alegras a los que te rodean con tu personalidad, y que no dudas en ayudar a quien lo necesita. Todos esos actos que te convierten en la persona que eres, hacen que sienta un inmenso orgullo de ti. ¡Feliz cumpleaños!
¡Feliz cumpleaños, hijo mío! Nunca me cansaré de repetirte las palabras te amo, y es que solo quien tiene un hijo puede entender lo que quiero decir, el orgullo que se siente, la felicidad infinita y el amor incondicional.
Hoy festejarás y pedirás tu deseo mientras soplas las velas, y yo estaré aquí, deseando y haciendo todo lo posible para que en este año puedas alcanzarlo.
El día que con tanta emoción esperabas ya está aquí, hijo mío, y sé que será uno de los mejores cumpleaños porque tenemos todo preparado para que sea un día perfecto. Le pido a Dios que te siga protegiendo un año más y que te de mucha salud, y por mi parte, seguiré dándote todo el amor del mundo. ¡Muchas felicidades!
¡Feliz cumpleaños, hijo mío! Hoy es un gran día, tienes mucho que celebrar, muchas personas con las que estar y mucho amor, y sorpresas por recibir. Ya sabes cuanto te amo y lo feliz que soy por ver la persona en quien te has convertido.
Un hombre inteligente y con las ideas claras, soñador y luchador, pero sobretodo, una persona bondadosa con un corazón de oro. Estoy aquí un año más para verte feliz, y también para seguir apoyándote y acompañándome, siempre que me necesites.
Hijo mío, muchos son los años que llevas viviendo de forma independiente, y eso es algo de lo que me enorgullezco inmensamente, de verte hacer tu vida, de mirar como has construido tu camino, y como te dedicas a aquello que te hace feliz.
Hoy, que cumples un año más y que es un día de magia e ilusión, quiero desearte otros 365 días de plenitud y de seguir siendo tal y como eres. ¡Feliz cumpleaños!
Te amo, hijo mío, y hoy estoy muy feliz porque ha llegado tu cumpleaños. Tienes muchos motivos por los cuales estar muy contento hoy, porque eres un hombre valiente que en este último año ha demostrado todo su valor.
Es hermoso todo lo que estás haciendo, y hoy quiero desearte mucha suerte en cada paso que continúes dando. ¡Muchas felicidades!
¡Feliz cumpleaños, hijo mío! Llevo unos días reflexionando un poco, pensando sobre la importancia de tenerte en mi vida, sobre como cambió todo cuando tú naciste, sobre el amor incondicional que siento, sobre cuanto quiero cuidarte y protegerte, y sobre cuánto te apoyaré a lo largo de tu vida.
Eres luz para mí, lo eres todo, y desde que me despierto hasta que me duermo, no paro de pensar en ti, en cómo cuidarte mejor, en cómo darte aquello que necesitas. Espero estar haciéndolo, y que a medida que vayas creciendo puedas darte cuenta de todo eso.
¡Feliz cumpleaños, hijo mío! Te amo tanto que no puedo explicarlo. Para mi que llegue tu día es poder recibir el acontecimiento más importante del año y hacer todo lo posible para que sea perfecto.
Espero que te diviertas mucho, que te pases todo el día jugando con tus amigos, y sintiéndote afortunado. La vida es maravillosa porque tú estás aquí, y yo puedo acompañarte y ver como eres feliz. ¡Hoy es un día de festejar y de dar las gracias por tanto!