Gracias Dios por un año más de vida de mi hijo, es una alegría verle tan feliz, tan crecido, con salud y convirtiéndose en una hermosa persona. Hoy festejaremos todos los cambios que está haciendo, todo lo bueno que nos dio la vida desde que el llego.
Como ya saben, ¡todos nuestros seres queridos están invitados a unirse a la celebración!
Hijo, miro atrás y puedo acordarme perfectamente de tu cumpleaños del año pasado, y como si hubiera sido un instante, como si hubiera cerrado y vuelto a abrir los ojos, ya estás cumpliendo años otra vez.
Quiero agradecerle a Dios por un año más, pero no solo por eso, si no porque sé que el año ha sido muy hermoso para ti, por todo lo que te he visto vivir, todo lo que has aprendido y conocido. Espero que está nueva edad te traiga la misma intensidad y las mismas alegrías.
Yo por mi parte, continuaré igual, agradeciendo por ti cada día. Espero que sigas disfrutando de todo lo que la vida te brinda, ayudando a aquel o aquella que lo necesita, sonriendo a quienes amas, y cuidándonos y respetándonos.
Quiero agradecer a todas las personas que os habéis tomado hoy unos minutos de vuestro día para mandarme mensajes, pues cada uno de vosotros me ha sacado una sonrisa, y ha hecho que me sintiera más feliz.