He estado todo el día recibiendo notificaciones y mensajes de cumpleaños. Sentiros tan cerca, y saber que os habéis acordado de mí, es algo que me ha hecho muy feliz. Quiero por ello, agradecer con todo mi corazón a todas esas personas hermosas, y decir que os guardo un inmenso cariño, ¡y también una tarde para ir a beber algo! Una vez más… ¡millones de gracias!
Se siente muy bien recibir tantas felicitaciones de cumpleaños, pues significa que todos mis amigos tienen aprecio por mi. ¡Gracias a todos! ¡Agradezco a Dios por la presencia de cada uno de ustedes en mi vida! ¡Soy una persona verdaderamente afortunada!
Hijo, miro atrás y puedo acordarme perfectamente de tu cumpleaños del año pasado, y como si hubiera sido un instante, como si hubiera cerrado y vuelto a abrir los ojos, ya estás cumpliendo años otra vez.
Quiero agradecerle a Dios por un año más, pero no solo por eso, si no porque sé que el año ha sido muy hermoso para ti, por todo lo que te he visto vivir, todo lo que has aprendido y conocido. Espero que está nueva edad te traiga la misma intensidad y las mismas alegrías.
Yo por mi parte, continuaré igual, agradeciendo por ti cada día. Espero que sigas disfrutando de todo lo que la vida te brinda, ayudando a aquel o aquella que lo necesita, sonriendo a quienes amas, y cuidándonos y respetándonos.