Mi queridísima sobrina, una vez más llega este día tan esperado por ti y por mí. ¡Feliz cumpleaños! Pido a Dios que en los próximos esté ahí para verte.
Sobrina, hoy no podré estar contigo para jugar y hacerte reír, pero quiero enviarte un abrazo gigante que atraviese la distancia que nos separa. ¡Feliz cumpleaños!