¡Felices 3 años, hijo mío! Aún no sé si puedes imaginar cuanto te quiero, lo feliz que me hiciste al nacer, y todo lo que cuido y cuidaré de ti. ¡Eres tan risueño, tan alegre y tan bondadoso!
Ya sabes que hoy será un día especial y estás deseando que llegue el momento de recibir visitas en casa, pues sabes que vienen a verte a ti.
¡Feliz Cumpleaños, hijo mío! Hace seis años que mi vida cambió de una manera que jamás podrías imaginar. Todos los días me das razones para ser feliz, para sonreír, cantar y bailar sin temor.
Eres la persona más importante que existe para mí y todavía sólo tienes seis años. Apenas deseo estar presente en todas las etapas de tu vida para hacerla aún más especial. ¡Que pases un día lleno de alegría, mi amor!
Recuerdo con gran nitidez el día que llegaste a mi vida, eras un bebé hermoso, con una mirada limpia, y tus ojos transmitían un gran cariño. En ese preciso instante, pasaste a ser mi hijo, se creo nuestro vínculo de amor, que nunca se romperá.
Vas creciendo, y van pasando los años, y le hemos demostrado al mundo muchas cosas, pero la más importante es que el amor no viene definido por la sangre que compartimos, si no por los lazos que creamos. Te quiero muchísimo, hijo mío, ¡feliz cumpleaños!
Hijo mío, eres la persona que más quiero en este mundo, hoy te haces un poquito más mayor, y yo siento una gran emoción.
Creces por momentos, y a cada paso que das, estoy contigo acompañándote por si necesitases mi ayuda, y cada uno de tus logros es una gran alegría para mi.
Hijo mío, ver el tiempo pasar estando a tu lado, es lo más hermoso del mundo. Hoy tenemos la alegría de verte cumplir los 15 años, y mirando todo lo que creciste, cuanto aprendiste, solo puedo pensar en lo feliz que me has hecho durante estos años.
Hoy la pasaremos genial, y será uno de los días del año en que más vas a brillar. ¡Feliz cumpleaños, quinceañero!
¡Feliz cumpleaños, hijo mío! Hoy tienes tiempo para disfrutar con tus amigos, para festejar por todo lo que conseguiste en la vida, y por la hermosa persona en quien te convertiste. Yo solo puedo decirte lo de siempre, que te admiro, que te amo, y que eres lo mejor que me pasó. ¡Un abrazo!
¡Feliz cumpleaños, hijo mío! Que Dios te bendiga cada segundo de este día y que seas muy consciente de todo lo hermoso que tienes. Cada año te cuento como tu llegada alegró mi corazón y me cambió la vida para siempre, y es que fue uno de los momentos más mágicos que ya tuve.
Ojalá que sigas siendo tú mismo por muchos años más y que encuentres en el camino muchas alegrías y vivencias que te llenen el corazón.
¡Felices 7 años, hijo mío! Vamos a pasarlo muy bien hoy, pues tenemos una pequeña celebración preparada. Vendrán algunos amigos y amigas, y parte de la familia, todos para visitarte, estar a tu lado y disfrutar de la alegría de un día como este.
Quiero que sepas que siempre te protegeré, y por muchos años que vayas cumpliendo, siempre estaré a tu lado.
Hijo mío, hoy que llegas a los 21 años debes saber que soy un papá orgulloso, que eres todas las cosas buenas y que imaginé, y que te estás convirtiendo una persona adulta admirable.
Contigo aprendo, desde que eras pequeño, tú me has enseñado a demostrar cariño, y a que el amor por un hijo no tiene límites. Sé que ahora sabes valerte por ti mismo, pero no dudes en pedirme lo que necesites, pues siempre estaré dispuesto a dártelo. ¡Feliz cumpleaños!
Hijo mío, hoy soplarás 12 velas, una por cada año que ha pasado. Yo los recuerdo todos ellos, todos diferentes, pero todos especiales, los tengo grabados en mi memoria para siempre. Solo quien tiene un hijo puede entender lo que se siente al verlo crecer, y es que es una sensación única.
Por eso, el día de hoy es diferente a los otros, muchos recuerdos me vienen a la mente, y mucha alegría porque eres un niño maravilloso. Deseo que pases un día perfecto, ¡muchas felicidades!