Feliz cumpleaños a la que me roba la ropa, con la que peleo todos los días, pero también la que me aconseja y defiende cuando es necesario. ¡Eso solo puedes hacerlo tú, hermana! ¡Te quiero hasta el infinito!
Hoy estarías entre nosotros celebrando tu cumpleaños, pero tu vida acabo y sé que ahora nos miras y nos proteges desde el cielo. Te amo, hermana, nunca me olvidaré de ti.