Quince años han pasado desde ese hermoso momento en el que llegaste a nuestras vidas, y desde entonces no has parado de hacernos reir. ¡Feliz cumpleaños, hijo!
Cuando llegaste me pregunté como era posible sentir tanto amor por algo tan chiquitico, la respuesta me la das con cada carcajada, cada palabra y cada gesto. ¡Felices dos añitos!