Mi hermano querido, hoy cumples otro año de vida y aunque eso es motivo para una gran alegría, no puedo dejar de sentir cierta tristeza, porque estás lejos y es casi cruel, no poder darte mi beso y mi abrazo de felicitaciones.
Pero desde lejos te los envío, esperando que logres sentir todo mi amor y la nostalgia que tengo de ti. ¡Feliz cumpleaños, hermanito! Espero que celebres este día con mucha alegría, rodeado de amor y amistad.
Hermano querido, te quiero transmitir un pensamiento que ha guiado cada uno de mis días, y que me ha hecho superar innúmeras ocasiones que pensé que terminarían, y al mismo tiempo, me ha hecho disfrutar cada instante de todos mis días.
Este pensamiento que tanto quiero que conserves dice así, todo los momentos malos pasan y te dejan un aprendizaje que te ayudará en el futuro. Recuerda siempre que todos los momentos buenos pasan rápido y que el secreto es disfrutar de ellos como si fuese el último momento feliz de tu vida. ¡Que tengas un lindo cumpleaños!