Ya deberías estar acostumbrado, pues hoy festejamos tu 18 cumpleaños, pero tengo la seguridad que lo pasarás fatal cuando todo el mundo te cante y te felicite por tu día, ¡no sé como no has aprendido todavía!
Venga, te envío mucho ánimo, ¡que para la próxima pasarás menos mal rato! En verdad deseo que no pierdas nunca esa timidez que te caracteriza, pues te hace ser una persona única. ¡Muchas felicidades!
Como normalmente me cuesta encontrarte, pues no sé donde te metes, te dejo mi felicitación por aquí, y supongo que después, si la suerte está de mi lado, me encontraré contigo y te daré un gran abrazo. A demás me han dicho que llegas a los 18 y eso hay que celebrarlo en grande, ¡muchas felicidades!
Comienza el momento en el que puedes hacer todo aquello que no se te permitía antes por ser menor de edad, pero tampoco te emociones mucho, ¡no lo vayas a hacer todo el primer día!
De cualquier modo, me imagino que no tengas hora para regresar a casa, así que a pasarla fenomenal. ¡Felices 18 años!
Hoy, como todos sabemos, es un día de mucha emoción, tú estabas contando los días para que llegará tu mayoría de edad, y yo no sé que querrás hacer que tenías tanta ansia por llegar a este momento…
Me vas a perdonar que me faltan un poco las palabras, y no sé que desearte hoy, pues lo tienes ya todo, la alegría, la belleza, la salud, el sentido del humor… bueno, ¡quizás solo te falte un poquito más de inteligencia! ¡Felices 18 años!
Parece que no te cansas de cumplir años, y es que aquí está tu día una vez más, ¡pero esta si que es especial! Cuando pase el día ya me contarás lo que se siente al cumplir la mayoría de edad. ¡Felices 18 años!
¡Felices 18 años! Había pensado en comprarme unas ropas elegantes para hoy, pero no te quiero dejar mal el día de tu cumpleaños, pues tienes que ser tú quien brille. Yo estaré a tu lado, como siempre, para cuidar de ti, ¡y para que no hagas muchas locuras! o entonces, para hacerlas contigo.
¡Feliz cumpleaños! Sé que hoy la vamos a pasar muy bien, pero también te tengo que decir que espero que los 18 años y la mayoría de edad te traigan, a parte de más libertad y menos normas, más madurez, porque me han dicho por ahí que escaseas… Así que ahora que te habías acostumbrado a los cuidados de mamá, ¡toca despertar!
Llegas a los 18 años y todo el mundo te dirá que con ellos vienen muchas responsabilidades que atender, que tendrás que tomar tus propias decisiones, cuidar de ti… Y es verdad, pero tampoco te lo tomes muy en serio. ¡Que la mayoría de edad no te haga asentar la cabeza, pues todavía hay tiempo para eso!
Disfruta mucho hoy, prepara una fiesta y compararte tu felicidad con amigos y amigas, y ya pensarás mañana en las responsabilidades. ¡Muchas felicidades!
¡Felices 18 años! Ya sé que el deseo que pediste el año pasado fue que yo pudiera estar en tu fiesta de cumpleaños de nuevo, así que no te preocupes, ¡porque se te ha cumplido!
¡Felices 18 años! Te envío mucho ánimo desde de aquí, para que no te comas el pastel antes de recibir a tus invitados, ¡pues no conozco a una persona más golosa que tú! Disfruta mucho de este cambio de edad, que según dicen por ahí, es de los importantes.
Este año, como pasas a ser mayor de edad, había estado pensando en regalarte algo, por aquello de variar un poco y también porque llegar a los 18 es un momento muy importante. Pero después he pensado que mejor dejarlo como está, o sea, que te quedas sin regalo, para que no se pierda la tradición. ¡Muchas felicidades!