Felicitaciones de Cumpleaños a Madre Fallecida


Encontradas 46 felicitaciones de cumpleaños:

A mi mamá que ya falleció
le quiero dedicar estas palabras,
en su recuerdo,
con todo mi amor
y con toda mi admiración.

Hoy es tu día
y siempre lo será,
no importa que ya no estés
porque yo por siempre
te recordaré.

Vives en mi corazón
y en cada recuerdo
que guardo
como si fuera un tesoro.

¡Feliz cumpleaños!
Te siento tan cerca
Sé que estás en el cielo
Hoy quiero decir feliz cumpleaños a mi mamá que ya falleció, pero que siento junto a mi, pues todo lo que me enseño está conmigo. Eras una mujer muy alegre y hoy estarías festejando por la vida, por la oportunidad de vivir un año más. 

Y eso es lo que me enseñaste, a aprovechar todo lo que nos brinda la vida, sin mirar atrás. Por eso te agradeceré eternamente, y siempre te amaré.
Siempre cuidaste de mi
Si estuvieras aquí me dirías
Hoy quiero decir bien alto, ¡feliz cumpleaños hasta el cielo, mamá! Te echo de menos y hoy pienso en ti más que cualquier día. Sé cuanto amabas celebrar, y sé lo alegre que pasabas siempre este día. Por eso, festejaré por ti , llamaré a todos los que te amaban y brindaremos por la hermosa mujer que fuiste y por todo lo que nos dejaste. Te amo.
Mamá, que esta felicitación llegue hasta el cielo, y que con ella puedas sentir lo mucho que aún te quiero. No te olvido y nunca lo haré y tus enseñanzas y todo el amor que me diste camina conmigo. Ojalá continuases aquí. Feliz cumpleaños.
Estás palabras van para ti mamá, que falleciste y ahora estás en el cielo, pero un día estuviste junto a mi, enseñándome todo lo que sabías y acompañándome en mi camino. 

Nunca habrá nadie como tú en mi vida, eras única e irrepetible, la mujer más fuerte que nunca vi y que sé que nunca veré. Ojalá continuases aquí conmigo, siento mucho tu pérdida y más hoy que estarías cumpliendo años, por eso te digo que allá donde estés, ¡muchas felicidades!
¡Feliz cumpleaños, mamá! Desde el momento en que falleciste no volví a ser la misma persona, algo en mi cambió y no he vuelto a ser igual. Pero siento que te llevo conmigo, aunque ya no estés y que siempre te recordaré.
Mamá, mi dolor cuando falleciste fue indescriptible, y pasó un tiempo hasta que pude recomponerme, pensar en ti no solo como la persona que ya no estaría más a mi lado y a quien no podría volver a ver, si no también a esa persona que de alguna forma estaría a mi lado.

En este tiempo he podido aprender y darme cuenta de que todo lo que me enseñaste fue un regalo que me hiciste y que llevaré conmigo durante toda mi vida. No hay un solo día en que no piense en ti, pero ahora lo hago de una manera diferente, dentro de la tristeza de no tenerte, consigo encontrar la alegría de lo que me diste.

Hoy es un día importante, en el que llegan miles de recuerdos, y no podía pasarlo sin decirte, ¡feliz cumpleaños, mamá!
Hoy cumplirías un año más de tu vida, pero ya no estás aquí conmigo para poder festejarlo. Cuando falleciste me prometí que siempre celebraría este día por ti, que en tu honor festejaría por todo lo que hiciste por mi, por como eras de buena conmigo y con todas las personas que conocías, y por todo lo que me enseñaste.

Te echo de menos cada uno de mis días, pero me intento quedarme con tu recuerdo, y con todo lo bueno. ¡Feliz cumpleaños, mamá!
Mamá, te extraño en todo momento, y hoy mi corazón se siente triste porque no te puedo dar un abrazo de cumpleaños. Sé que el cielo está de fiesta y que celebrarás con ellos este día, pero no sabes cuánto quisiera poder tenerte, aunque sea por un día.

Extraño tus abrazos, esos que me dabas para reconfortarme, extraño tus consejos, esos que parecían muchas palabras, pero que eran todos realidad, extraño decirte cuanto te amo, aunque sé que siempre te lo demostré.

Gracias por tus enseñanzas y por cada uno de tus consejos, pues gracias a ellos soy así, y sé que te sentirías orgullosa.

¡Feliz cumpleaños, mamá! ¡Espero que cuando llegue el momento, nos volvamos a ver!
¡Feliz cumpleaños, mamá! Daría cualquier cosa por tenerte otra vez. ¡Te amo y te extraño cada día de mi vida!

Mamá, hoy en el cielo están de fiesta. ¡Feliz cumpleaños! Mi corazón esta triste porque no te tengo aquí conmigo, desearía que el tiempo volviera atrás y darte un gran abrazo, esos que me hacían sentir la persona más adorada del universo. Espero sepas que fuiste la mejor madre que pude haber elegido, y que te quiero con toda mi alma. ¡Sé que siempre me cuidas y me guías! ¡Te extraño mucho!

Mamá, ¡Feliz cumpleaños! Te mando un abrazo tan grande que llegue al cielo. ¡Te amo y te extraño mucho!
Mamá, todo lo que sé, y una gran parte de como soy, es gracias a ti. Pese a que es un día triste, sé que tu querrías que nos mantuviésemos felices, recordándote, hablando de ti y de aquello que nos transmitiste. Por ello, hoy nos reunimos todos en tu honor, para desearte un feliz cumpleaños allá donde estés.
Esta mañana me levante un poco triste, mamá. ¡El hecho de que no estés para celebrar tu cumpleaños me rompe el corazón! Con cada día que pasa se me hace más difícil aceptar que ya no estás aquí para darte un abrazo gigante.

Solo me queda el consuelo de que nos volveremos a ver, y que te volveré a elegir como mi mamá. ¡Feliz cumpleaños!
A mi mamá que se fue, que dejo un gran vacío, pero que a su vez llena cada uno de mis días, pues los valores que me dejó en vida fueron infinitos, quiero desearle un feliz cumpleaños, pues hoy se haría un año más mayor.

No tengo palabras para expresar lo mucho que siento su pérdida, y que no esté hoy entre nosotros, pero quiero mandarle un grande abrazo allá donde se encuentre, y agradecer por todo lo que me dio. Siempre te amaré, mamá.