La alegría que tuvimos cuando nos permitieron adoptarte fue enorme. ¡Feliz cumpleaños! Eres nuestro milagro personalizado. ¡No es cuestión de sangre sino de amor! Desde que te recibimos, hemos visto cuanto has crecido y esperamos seguirte viendo por el resto de nuestras vidas.
Deseamos que seas muy feliz, que cumplas todos tus sueños y que Dios siempre cuide de ti. ¡Gracias por llegar y hacernos tan felices!
Mi hijito llegó unos años atrás, puede que no compartiésemos sangre pero desde el primer momento, fue uno más en esta familia que no le abandonará jamás.
Te amo, mi niño y hoy te quiero felicitar, pues podemos festejar un año más todos juntos en nuestro hogar. ¡Feliz cumpleaños!