Cuando llegaste me pregunté como era posible sentir tanto amor por algo tan chiquitico, la respuesta me la das con cada carcajada, cada palabra y cada gesto. ¡Felices dos añitos!
Hijo, la vida es así, a veces podemos estar juntos y otras no, pero lo importante es que el amor que siento por ti nunca desaparecerá. ¡Feliz cumpleaños!
Con cada año que pasa, dejas la niñez de lado, pero continuas siendo el hombrecito más noble que conozco. ¡Feliz cumpleaños, hijo! ¡Que este octavo cumpleaños sea especial!