Mi sobrino querido, eres un niño excelente, feliz, divertido y alegre, y espero que nunca pierdas estas cualidades y que las guardes dentro de ti para siempre. Cada año que cumplas en la vida te regalará emociones buenas, y verte vivir eso, es hermoso. ¡Muchas felicidades!
¡4 añitos cumples hoy, mi rey! ¿Y qué mejor forma de celebrarlos que con una fiesta? Este será un día hecho a tu medida, con todos los juegos que más te gustan, muchísimos globos, todos tus amigos, sorpresas, y millones de abrazos. Sabes que para nosotros siempre serás nuestro consentido, y querremos darte lo mejor.
Hace cuatro años fue un día muy feliz para todos en la familia, no estábamos a espera de que con tu llegada toda nuestra vida cambiaría. ¡Eras el niño que siempre habíamos imaginado y ahora eras real!
¡Feliz cumpleaños, hijo! ¡Que Dios nos permita verte crecer!
¡Felices 6 años, hijito! De la noche a la mañana has pasado de ser mi bebé a ser mi niño, y cada día siento más orgullo de ti. No hay nada que desee con más fuerza que consigas tener una vida hermosa, feliz, y llena de personas que te quieran y te valoren como te mereces. Quiero que sepas que yo haré todo lo que esté en mi mano para que acontezca, ¡te amo!
¡Hijito lindo, siempre has sido un niño muy soñador! Hasta ahora me es imposible no recordar aquellas noches en que antes de dormir, me contabas historias increíbles que salían de tu imaginación.
Hoy en día, a pesar de estar más grande, no dejas de ser una persona extremadamente creativa que va a por sus sueños y lucha por hacer realidad todo lo que se propone.
¡Nunca dejes de ser quien eres, hijo de mi vida! No olvides que te amo y que siempre estaré aquí para ti. ¡Espero que tengas un cumpleaños maravilloso y divertido!
¡Feliz cumpleaños, sobrino! Eras un niño tan chiquito… y como si fuese de un día para otro… ¡ya eres un quinceañero!, ¡y es que es una alegría verte tan hermoso! Sabes que tienes mucho por vivir, y espero que sepas disfrutarlo, que el día de hoy te traiga lo mejor, y que así sea también el resto del año.