Hija mía, mi niña preciosa y amada, estoy tan contenta por ti y por tu gran día, que he decidido escribirte estas palabras llenas de amor y de alegría por la persona en quien te has convertido, por cada uno de tus logros, ya sean grandes o pequeños, ¡y porque tienes que saber cuanto me enorgullezco de ti! ¡Feliz cumpleaños!
¡Qué bonito es verte crecer, hija! Me siento la persona más orgullosa, pues recibo muchos comentarios de la buena niña que eres. ¡Espero que estos 10 añitos sean muy felices!
La niña de mis ojos está de cumpleaños, ¡muchas felicitaciones, mi hijita! Hoy es un día para pasarla bien. Prepararemos una fiesta fantástica donde serás la protagonista, y donde todos brindaremos por ti.
Deseo verte feliz este y todos los días del año, rodeada de buenas personas, que te den el cariño y el amor que mereces. También deseo que el año que comienzas sea próspero, y sé que lo será y que conseguirás todo aquello que te propongas, porque eres una persona trabajadora y constante.
¡Feliz cumpleaños, mi princesa! ¡Eres la más bonita, la niña más linda! Y por supuesto, la persona más importante de mi vida. Quiero que sepas que me alegras siempre con tu sonrisa, pues eres la más risueña de la familia. No olvides que siempre estaré a tu lado si lo necesitas. ¡Que Dios te bendiga!
Mi niña bonita, ¡Feliz cumpleaños! Cada ocurrencia tuya me hace reír como nunca antes ¡Y apenas tienes cuatro añitos! ¡Te has convertido en mi razón de ser y de sonreír, hija!
Decirte que te adoro no sería suficiente para explicarte lo que siento, anhelo verte crecer con mucha salud, y seguir contándote cuentos por las noches hasta que te duermas. Nunca olvides lo mucho que te quiero, y que siempre cuidaré de ti, ¡Incluso cuando seas más grande!
Cierra los ojitos y pide muchísimas cosas buenas, pues para angelitos como tu Dios solo tiene bendiciones.