Hija mía, mi niña preciosa y amada, estoy tan contenta por ti y por tu gran día, que he decidido escribirte estas palabras llenas de amor y de alegría por la persona en quien te has convertido, por cada uno de tus logros, ya sean grandes o pequeños, ¡y porque tienes que saber cuanto me enorgullezco de ti! ¡Feliz cumpleaños!
Todos lo que te conocen me dicen que eres una niña estupenda, bien educada y atenta, así que puedes imaginarte el orgullo que siento por ti. ¡Felices 13 años, hija!
Llegaste al mundo transmitiéndonos una gran alegría, fuiste creciendo y demostrando tu simpatía, ahora llegas a los 13 y sigues siendo mi niña. ¡Felicidades, hija!
¡Feliz cumpleaños, hija! Cada día que pasa doy gracias por tenerte, pero cuando llega este día, agradezco doblemente. Eres lo más preciado de mi vida, me das siempre la esperanza y las fuerzas que necesito, ¡te amo con todas mis fuerzas, mi niña!
Sigue caminando, sigue creciendo, aprendiendo y persiguiendo todo aquello con lo que sueñas, que yo estaré siempre aquí, a tu lado, para apoyarte, para ofrecerte mi ayuda, mis consejos, y darte mi mano. Como tu no hay nadie más en el mundo., ¡eres la mejor!
Un día tú fuiste la niña que me robó el corazón, y hoy eres la mujer que lo llena de orgullo. ¡Feliz cumpleaños, hija! Te deseo muchas alegrías para hoy y que todos los días de tu vida encuentres razones para ser feliz.
Que sigas tu camino sin dudar nunca de tu fuerza y capacidad para conquistar lo que te propongas. Para siempre serás mi amor verdadero y eterno.
Mi niña, hace 3 años tuve el mejor regalo que la vida podía darme, y ese fuiste tú. Saber que nacerías, y que llegarías a este mundo, fue la mejor noticia que pude tener. Cuando te vi por primera vez, de alguna forma pensé que mi vida era más completa y que todo comenzaba a tener aún más sentido.
Eres pequeñita y no te puedes imaginar todo lo que ya haces por mi, pues me alegras cada día, y aunque a veces sea algo más difícil, lo cual es normal pues estás creciendo, y en ocasiones no quieres hacerme caso, o no obedeces a aquello que te pido, la felicidad que me transmites compensa.
Te amo, y deseo que este año sea muy feliz para ti, que aprendas muchas cosas, que te sientas muy bien, y que continúes con esa energía maravillosa que tienes. ¡Feliz cumpleaños, hija!
Hace dos años conocimos lo que era el amor verdadero, ¡Te conocimos a ti, hija! Una niña tan pequeñita que se robó nuestro corazón desde el primer latido de su corazón. Poco a poco iban pasando los días y la ansiedad iba aumentando.
Cuando por fin llegó el momento los nervios se sentían en el aire. Te vimos por primera vez un día como hoy y juramos que siempre te protegeríamos como el tesoro más valioso.
Con el paso del tiempo creciste y te convertiste en una niña aún más preciosa, inteligente como ninguna otra e increíblemente dulce.
Festejemos tu vida con mucha alegría, pidamos que crezcas aún más y que todo lo que anheles se haga realidad. Nosotros por nuestra parte pediremos estar junto a ti por muchos años más. ¡Te amamos! ¡Feliz cumpleaños!
Mi hija ya con sus 10 años recién estrenados y yo con mi sonrisa que no me la quita nadie. Hoy es un día para pasarla bien, para estar felices por lo que la vida nos regaló, porque creces alegre, con muchos amigos y amigas que te quieren, y con nosotros y el resto de la familia, que te amamos y que siempre estaremos aquí para, cuidarte, protegerte y para aquello que necesites.
No olvides que eres mi niña preferida, ¡feliz cumpleaños, hija!
Hoy soy muy feliz por ti mi princesa, porque es tu cumpleaños, y vamos a celebrarlo con mucha alegría, muchas sorpresas y mucho amor. No hay nada más maravilloso que crecer con motivación y con ilusión, y es que la vida trata de eso, de buscar el camino que nos hace más felices, los retos que más nos llenan y el apoyo y el amor de los nuestros.
Hoy yo te deseo todo eso y mucho más, ¡feliz cumpleaños, mi niña!