Feliz Cumpleaños para una Niña


Encontradas 174 felicitaciones de cumpleaños:

¡Feliz cumpleaños a mi hijita del alma! Hoy como cada año, festejamos que llegaste al mundo, y será un día lleno de amor y cariño. Un día en que nos encontramos toda la familia, recordamos tiempo pasados, pero también hablamos del presente y del futuro.

Con lo años me has ido demostrando que eres una bella persona, y desde que entraste en la etapa adulta, no me ha quedado ninguna duda de que puedes valerte por ti misma, y eso hace que me enorgullezca.

Quiero que sepas que hagas lo que hagas, y tomes las decisiones que tomes en esta vida, lo que más importante, y lo que más deseo, es que te hagan feliz, y sobretodo, que no te hagan dejar de ser tú misma. ¡Te amo, mi niña!
Hermana chiquita, que suerte y que dicha
tenemos todos de verte crecer cada año.
¡Te deseamos el mejor de los cumpleaños!

Ya eres toda una mujer, pero para nosotros
siempre vas a ser la pequeñita de la casa.
Por esa razón, hoy te tengo un gran regalo,
y espero que te haga sonreír como una niña.

A veces recuerdo como contabas los días,
que faltaban para tu cumpleaños.
¡Llena de alegría y emoción!

Millones de bendiciones caerán sobre ti,
e incluso los deseos más bellos.
¡Te amamos! ¡Felicidades!
Desde que naciste supe que serías la princesa de la casa, y ahora que te veo crecer me siento la persona mas dichosa al tener la bendición de verte cada día. Eres preciosa, juguetona y divertida es por eso por lo que todos apreciamos cada momento junto a ti. ¡Feliz cumpleaños, mi niña! ¡Y que seas siempre muy feliz!
Pequeña, no imaginas la alegría que tuvimos cuando supimos que tendríamos una hijita, y después llegó tu nacimiento, y es inexplicable lo bien que nos sentimos. Ahora ya ha pasado un tiempo, y hoy celebramos tu segundo cumpleaños, llenos de emoción e ilusionados por tenerte entre nosotros. Eres nuestro bien más preciado, y queremos que sea la niña más feliz del mundo. ¡Feliz cumpleaños!
Sopla las velitas, hija,
y cierra fuerte los ojos
así como de pequeña, 
pues si lo pides con ilusión 
Dios te lo concederá. 

Ya no eres pequeña, 
pero en tu cara veo
a la niña que eras,
¡Cada año es más difícil!
pero aún existe en ti 
esa pureza encantadora. 

¡Que tengas un bello día!
¡Te adoro con el corazón!
De niña ya eras especial y junto a ti viví los días más alegres, siempre fuimos inseparables y siempre lo seremos, porque nuestra conexión es muy grande. Hoy te me haces un poquito más mayor, pero estas como siempre, valiente, curiosa y alegre. Deseo que sigas así para siempre. ¡Feliz cumpleaños, prima! ¡Que Dios te bendiga!
¡Muchas felicidades, hijastra! Eres una niña tan amorosa... siempre que te veo me haces sonreír, y no puedo negar que alegras mi día. Deseo que hoy tengas el día más feliz del año, que te diviertas mucho y que no pares de jugar, que tengas cerca a tus seres queridos y que compartáis vuestra felicidad.
Papá, siempre me hiciste sentir la niña más bonita del mundo, y hoy que me doy cuenta de lo importante que fue eso para mí, es por eso que prometo acompañarte y estar siempre disponible para ti.

Te adoro y te necesito siempre a mi lado, espero seguir siendo tu pequeñita, y que me consientas como solo tu sabes hacerlo. ¡Feliz cumpleaños al mejor de todo el mundo!
Hoy estas más linda que habitualmente, quizá sea porque te veo con otros ojos o porque ya estas mayor, hija.

Este día amaneció con un brillo especial, creo que debe ser porque tu décimo cumpleaños tiene que ser celebrado de una forma muy bonita. ¡Así que feliz cumpleaños, mi niña, y nunca dejes de creer en ti y en que no hay nada imposible!

 
Con gran alegría celebro este día, hermanita. ¡Feliz cumpleaños! He visto con mucha emoción como has cambiado a lo largo de todos estos años, pasando de una niña dulce y llena de energía a una jovencita llena de determinación. Dios te mandó y yo estaba aquí esperándote para ayudarte en cualquier momento, pero la verdad es que fui yo quien aprendió de ti.

Pido que tus días estén llenos de emoción, y que todo lo que te propongas se haga realidad. Yo tengo la certeza de que vas a cumplir todas tus metas.

¡Te quiero muchísimo, cumpleañera!
Mi pequeñita, la princesa que le dio un nuevo sentido a mi vida, hoy estás cumpliendo un añito más de momentos vividos y de experiencias adquiridas.

Como me hace feliz tener conciencia de que a lo largo de estos años he criado a una niña muy fuerte, independiente e inteligente que corre detrás de todo lo que se propone hasta lograrlo.

Estoy muy orgullosa de ti y te deseo una vida muy larga y llena de bendiciones. Recuerda que mamá te ama y que estoy para apoyarte en todos tus sueños.

 ¡Feliz cumpleaños, prince!
¡Estas en la edad de la creatividad y de la curiosidad! Cuando tienes diez aún no eres una adulta, pero tampoco una niña. Es por eso que te pido, hijita, que aproveches cada segundo de vida. 

Le doy muchas gracias a Dios por tu salud, y por habernos dado la bendición de tenerte. No tengas miedo de los nuevos retos y de resplandecer, pues eres una niña muy inteligente y bondadosa. ¡Feliz cumpleaños! ¡Nunca olvides lo mucho que te queremos!
¡Feliz cumpleaños, hijastra! ¡Gracias por darme la oportunidad de cuidar de una hija tan buena como tú! Hoy me encargaré de que tu día sea como esperaste porque si hay alguien que merece un día especial, ¡Eres tú!

Pido que la confianza que tenemos perdure de por vida, y que continúes siendo la niña dulce y cariñosa de nuestro hogar. ¡Te quiero mucho!
¡Feliz cumpleaños, hija mía! Eres la niña más maravillosa de este mundo entero y no lo digo porque sea tu mamá, ¡si no porque es porque es verdad! Tenerte me hizo cambiar, me diste alegría y mucha felicidad, mis días se volvieron emocionantes y desde el momento en que naciste hasta ahora, no he parado de aprender de ti.

Hoy me voy a encargar de que tengas el mejor día posible, con sorpresas divertidas, amigos, amigas y todo lo que más te gusta, ¡porque te amo!
Hija mía, ¿Cómo iba imaginar que el tiempo pasaría tan rápido? ¡Feliz cumpleaños! Hace poco tiempo te tenía en mis brazos, y ellos eran el tamaño perfecto para ti. Pasaba tanto tiempo mirándote y asombrándome al pensar que algo tan maravillosa hubiese venido de nosotros.

Hoy te miro y me enorgullezco de la mujer que eres. ¡Atenta, dedicada, dulce y responsable! ¡Siento que hice un buen trabajo! ¡Te adoro, hija! ¡Siempre vas a ser mi niña chiquita!

Deseo que Dios te bendiga por siempre y que tu día sea tan bonito como te mereces. ¡Yo estaré aquí para verte soplar todas las velitas!