Hija, te envío estas palabras de amor desde la distancia, diciéndote que te adoro, que no hay nadie más valioso que tú y que espero que disfrutes mucho. ¡Feliz cumpleaños!
Tu nacimiento lo supuso todo para mi, y es lo que recuerdo este día. No olvides que por muy lejos que estemos, te quiero más que a mi vida. ¡Feliz cumpleaños, hija!
Amigo, estar lejos no impedirá que te diga que siento una gran dicha por haberte conocido, y que espero estar junto a ti pronto para festejar. ¡Muchas felicidades!
¡Muchas felicidades, abuelita! Tengo muchas ganas de estar ahí contigo, de abrazarte y de pasar la tarde en tu casa, conversando y haciéndote compañía. Quiero que sepas que te echo de menos y que no me gusta estar lejos, pero tengo muchas historias que contarte cuando regrese y sé que tu también tendrás.
Cuando vuelva me contarás sobre tu cumpleaños y muchas cosas más, y yo te daré miles de abrazos y te escucharé feliz, porque así es como estoy cuando estoy cerca de ti.