Es cierto que hoy los kilómetros que nos separan me impiden darte un gran abrazo, pero podemos viajar con la memoria y ahí encontrarnos. ¡Feliz cumpleaños, sobrino!
Mi amor, sabes que para mi lo más importante es que hoy seas feliz, y aunque no vayamos a pasar el día juntos, pronto lo estaremos y te daré miles de abrazos y besos. Disfruta del día, desde que despiertes hasta que vayas a dormir, y durante todas esas horas yo pensaré en ti. ¡Muchas felicidades!
Hija, por cosas de la vida nos toca celebrar tu cumple distanciados, pero la alegría y el amor que siento este día nunca podrá desaparecer. ¡Felicidades, mi niña!