Sonrío sin parar porque es el cumpleaños de mi papá

Hoy sonrío sin parar porque es el cumpleaños de mi papá, y esa sonrisa viene de la alegría de verle feliz, y de que hoy sea un día para festejar. Pero también viene de todo lo que ya viví, de cuanto me cuidó, del amor que me demuestra cada día, de su apoyo incondicional, y de saber que, si necesito algo, él va a estar ahí porque es lo que siempre me ha hecho.

Te quiero mucho y te admiro más que a nadie en este mundo, todo lo que he aprendido contigo es valioso para mí, y siento mucha gratitud por saber que esos aprendizajes me acompañarán por siempre. ¡Muchas felicidades, papá!