Llegaste a iluminar nuestros días

¡Felicidades por estos cuatro años, princesa! La vida nos cambió por completo desde que escuchamos el primer latido de tu corazón. ¡Eres el mejor regalo que Dios nos pudo haber dado!

La nostalgia nos invade cuando llega este día, ¡Hace poco eras tan pequeñita! ¡Mucho en ti ha cambiado! Ahora estas más alta, tu cabello ha crecido, has aprendido a hablar y eso nos llena de orgullo, pero muchas otras siguen iguales, tus ojos llenos de brillo cuando te ríes, la dulzura de tus abrazos y los millones de te quiero que nos dices durante el día.

¡Hijita, continúa creciendo y siendo el rayo de luz que llegó a iluminar nuestros días! ¡Feliz cumpleaños!