Finalmente llegó mi día

Finalmente llegó mi día, ¡Y lo recibo con los brazos abiertos! Es momento de tomar nuevos rumbos, y dejarme sorprender por la vida. Soy una persona afortunada, pues tengo a mi lado las mejores personas, y se que siempre va a ser así. 

¡No quiero regalos, solo felicidad, buenas memorias y una vida larga para celebrar!